21 de agosto de 2026, viernes
CrossOver Trabalengua
Espacio Odisea. 19:30 h.
Recital y presentación de Celia BSoul y Javier Olivares en #agostoclandestino
Espacio Odisea acogerá la presentación de El oficio de ser frágil de Celia BSoul (La Imprenta, 2026) dentro de la programación del 22 #agostoclandestino. Acompañará a la poeta el ilustrador Javier Olivares.
Presentará el acto la gestora cultural Isabel Espuelas
Espacio Odisea es un proyecto multifacético y personal de Susana Miranda, ubicado en un local que combina a la perfección las funciones de bar, tienda, espacio de diseño y lugar para eventos. Se presenta como un destino único donde conviven la venta de objetos de decoración, menaje, regalos y complementos de diseño con una oferta gastronómica que incluye productos gourmet y latas de conservas, todo ello en un ambiente alegre y responsable. El espacio está concebido para sorprender tanto a quienes buscan un accesorio original como a quienes desean relajarse con música en vivo o celebrar un evento, ofreciendo una experiencia integral para los sentidos.
El oficio de ser frágil es un proyecto artístico total de Celia Bsoul que se manifiesta tanto en un poemario como en un recital performativo, y que ya está siendo considerado uno de los lanzamientos literarios más relevantes del año. La obra, publicada por la editorial La Imprenta y con un prólogo de la poeta Laura Casielles, Premio Nacional de Poesía Joven, es un valiente y sincero ejercicio de introspección que disecciona la vulnerabilidad humana para, desde sus escombros, construir una nueva fortaleza. Lejos de ser un simple catálogo de quejas o un espectáculo del daño, el libro se presenta como un mapa del dolor que conecta lo personal con lo genérico, gracias al micelio que compartimos, llámese tiempo, llámese ilusión, llámese relaciones personales, como apunta el periodista Jorge García Torrego.
La estructura del poemario es tan sencilla como efectiva: diez fragilidades que funcionan como capítulos y que, ya solo en sus títulos, conforman un poema en sí mismo, comenzando por tener un nombre y tener un cuerpo, pasando por podarte cada mañana hasta convertirte en un bonsái, caer por el hueco que se abre entre los apellidos o tratar al amor como a una fiera y no intentar domesticarla, hasta llegar a una décima fragilidad que no es, abriendo así un espacio para la reflexión y lo inefable. A través de estas estaciones, la autora recorre los grandes temas que nos constituyen y nos quiebran: la identidad, el cuerpo, la familia, el amor, el trabajo, el patriarcado y la muerte, mostrando cómo estas debilidades acechan a la poeta y, como la aluminosis, ponen en peligro la estabilidad del edificio de la vida cotidiana.
La crítica ha destacado la capacidad de Bsoul para convertir la sinceridad en un puñal que desangra estas heridas con una crudeza que, sin embargo, nunca cae en el melodrama, abordando el peso de la rutina laboral al señalar que los adultos olvidan el idioma con que fueron niños para sobrevivir al trabajo, o la rabia contra el patriarcado al confesar que ojalá no hubiera acomodado mi cuerpo para parecer un jardín en el que poder tumbarse. Pero también hay espacio para la ternura y la pureza del amor en versos como me miras y te miro, parecemos fugazmente eternos, logrando un equilibrio que permite volar con ligereza entre la intensidad, porque, la vida a veces aprieta y a veces se ríe. Al leerlo, se experimenta una profunda sensación de ser comprendido, como si la poeta susurrara un estuve ahí o un gracias por contarlo, despertando incluso en quienes conocen a la autora un sentimiento de culpa por no haber estado más cerca, lo que demuestra la potencia de su invitación a la fraternidad y la compasión.
Esta experiencia íntima y literaria trasciende el papel en el espectáculo homónimo que se presentó en la Feria del Libro de Madrid, donde los versos se combinan con cantos y pasajes narrativos para crear una experiencia inmersiva, en la que el cuerpo y la voz de la artista atraviesan el imaginario de la violencia, el amor y el trabajo, abordando la fragilidad de cuestiones cotidianas con una potencia que solo la palabra dicha y la presencia escénica pueden otorgar.
El libro, que cuenta además con la iconografía de Javier Olivares y una portada de Riki Blanco, se cierra con una pista en su contracubierta que condensa todo su espíritu: tengo un nuevo oficio: consiste en amontonar trocitos de luz y fingir un sol. Y esa es quizá la mayor lección de esta obra, que en la aceptación y el reconocimiento de nuestra propia fragilidad, asumiendo las fisuras y los miedos, se encuentra la única salida posible para seguir viviendo y construir una versión de nosotros mismos más auténtica y, paradójicamente, más invencible, porque la única manera de superar los obstáculos de la vida es entenderlos y aceptarlos, tal como hace Celia Bsoul al dibujar con los rotuladores del día a día un camino ascendente entre las ruinas.
Celia Fernández Escobar (
Celia Bsoul) escribió su primer poema a los 7 años y se lo dedicó a una hoja seca. Desde entonces, ha desarrollado su carrera como poeta, performer y cantora, explorando géneros como el rap, la electrónica o el
techno lánguido. Ha actuado en el CCCB,
VOCIFERIO, Culture Night o Contemporánea Condeduque, entre otros espacios.
En paralelo, se dedica a la creación de contenidos y guiones para programas de televisión y proyectos de cine, literatura y artes escénicas. También es profesora en talleres de poesía.
Tras Ciudad de los otros (2023) en abril de este año publicó su segundo libro El oficio de ser frágil. Ambos están editados por La Imprenta.