1.9.10

Luis Alberto de Cuenca clausura el 6º Agosto Clandestino

JUEVES 2 DE SEPTIEMBRE DE 2010 | 20.00 H.
INSTITUTO RIOJANO DE LA JUVENTUD | LOGROÑO


LUIS ALBERTO DE CUENCA PROTAGONIZA LA SESIÓN DE CLAUSURA DEL 6º AGOSTO CLANDESTINO

Mi casa soñada está construida con libros, y no puedo imaginarme una existencia que no esté veteada de personajes literarios. La historia de mi vida es la historia de mis lecturas y de las respuestas vitales que esas lecturas han ido generando en mi ánimo, dijo Luis Alberto de Cuenca y eso mismo parece corroborar el artículo que Eduardo Martínez-Rico publicó en su blog Los días de Ícaro: Hace algún tiempo visité un santuario de los libros, la biblioteca de Luis Alberto de Cuenca, compuesta por unos treinta y cinco mil volúmenes. Libros de todo tipo, de todos los géneros, de muchas épocas, libros de Cultura, con mayúscula, como dirían algunos, y también libros de cultura popular, como dirían otros. Luis Alberto, poeta y filólogo de Clásicas, se caracteriza por reunir a Tintín y La guerra de las galaxias con Homero y Shakespeare. La Cultura Total.
Cuando visitaba su biblioteca pensaba en los antiguos sabios, muy antiguos, que aspiraban al conocimiento, y lo que éste puede servir al hombre para dirigirnos mejor, para prosperar, para ser mejores, para vivir mejor. El conocimiento vuelto sabiduría.
En realidad la biblioteca de Luis Alberto, como él dice, es su vida, su biografía. Yo lo conozco bastante bien y no me sorprendió nada de lo que vi, pero paseando por su biblioteca uno se puede hacer a la idea de lo que tiene en su cabeza.
Va allí a trabajar por las tardes, y yo creo que va a jugar, como un niño con sus juguetes. Tiene varias mesas de trabajo, varios ordenadores, y todo está lleno de libros, hasta la cocina, todas las paredes. "Sí –dice Luis Alberto-, la biblioteca tiene un orden, dentro del desorden."
Hay muñecos por todas partes, de sus héroes del cómic, del cine y de sus escritores favoritos. Muñecos, fotos, postales, en todos los estantes. A una cabeza de Darth Vader, colgada en la pared, cuando se apaga la luz se le iluminan los ojos rojos y emite los sonidos estentóreos y metálicos del personaje.
Tiene una televisión muy grande, y al lado del sillón un montón de películas. Cómo me imagino a Luis Alberto aquí viendo sus películas, leyendo sus libros, tomando notas, escribiendo un poema, un prólogo, consultando en Internet un dato.
Una vez me dijo que era una biblioteca "para divertirse", para disfrutar, y me quedé con eso. Cuando la visité lo entendí perfectamente. Nadie podría leer todo eso nunca, a no ser, quizá, que se convirtiera en un monstruo, y ya somos bastante monstruos los que hemos leído mucho. Pero todos los libros son apetecibles, todos contienen una pista olvidada en nuestra vida, aquello en lo que quisimos profundizar y no pudimos, o una lengua extranjera que descuidamos.


Logroño, 1 de septiembre de 2010.


Luis Alberto de Cuenca nace en Madrid en 1950. Doctor en Filología Clásica y Profesor de Investigación del C.S.I.C., ha sido Director de dicho Instituto y de la Biblioteca Nacional. Hasta 2004 fue Secretario de Estado de Cultura. Como traductor y especialista en cultura clásica ha publicado, entre otros, Floresta española de varia caballería (1975), Necesidad del mito (1976), Himnos y epigramas de Calímaco (1980), Antología de la poesía latina (1981), El héroe y sus máscaras (1991), Bazar (1995), o Álbum de lecturas (1996). En 1989 obtuvo el Premio Nacional de Traducción por su versión del poema latino medieval Cantar de Valtario. Su obra poética se inicia en 1971 con Los retratos y prosigue con Elsinore (Madrid, Azur, 1972), Scholia (Barcelona, Antoni Bosch, 1978) y Necrofilia (Madrid, Cuadernillos de Madrid, 1983), en la línea de la poesía culturalista. La ironía, el lenguaje coloquial, el distanciamiento, o la mezcla de lo cotidiano y lo libresco, son rasgos perceptibles a partir de La caja de plata (Sevilla, Renacimiento, 1985), que obtuvo el Premio de la Crítica en 1986. El otro sueño (Sevilla, Renacimiento, 1987), El hacha y la rosa (Sevilla, Renacimiento, 1993), Por fuertes y fronteras (Madrid, Visor, 1996), y El bosque y otros poemas (Málaga, Llama de amor viva, 1997) completan su obra poética, que reúne, corregida y reelaborada, a excepción del primer libro, en Los mundos y los días. Poesía 1972-1998 (Madrid, Visor, 1999. 2ª edición). Posteriormente ha publicado Sin miedo ni esperanza (Madrid, Visor, 2002) y el reciente El reino blanco (Madrid, Visor, 2010).
Más información: http://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Alberto_de_Cuenca