30.4.09

enBlanco comienza la gira de presentación de su nuevo disco en el barrio San José




VIERNES 1 DE MAYO DE 2009 | 23.O0 H.

CALLE RÍO OJA | LOGROÑO (LA RIOJA)


CELEBRA ESTE 1 DE MAYO CON EL MEJOR ROCK DE LA RIOJA


A punto de aparecer su segundo Cd «Nuestra es la noche» (DFX Records), la banda riojana demostrará en directo el porqué de su posición de privilegio en nuestra oferta musical. Rock de alta intensidad con influencia metal. Será en el concierto organizado por la Asociación La Tavara con motivo del 1 de mayo y las fiestas del popular barrio de San José Obrero.

Logroño, 30 de abril de 2009.

Los datos:
23.00 h. c/Río Oja
Concierto de:
FLAMENCO: por Pachi y Sergio
HIP-HOP: desde Ballesteros Macho, Ibeas y Stress y la colaboración de Txoni y Rubi.
ROCK: enBlanco
Además habrá degustación sorpresa.

ORGANIZA:
Asociación La Tavaya

El 18 de mayo sale a la venta el nuevo disco de enBlanco

Como sabéis, se llama «Nuestra es la noche» y en él ha colaborado peña como Alfredo y Boni (Barricada), Ángel (Tierra Santa), Iker (Dikers, que además se ha encargado de la producción del mismo junto a los propios enBlanco), Germán González (Skunk D.F.), Rober (Silencio Absoluto), Odón (El Cuarto Verde), Martín (Bocanada), Kutxi Romero (Marea y Kutxi Romero & JaTaJa) o Aurora Beltrán. Palabrita del niño Jesús de que suena más enBlanco que nunca, también más poderoso y potente. El disco aparecerá bajo el sello DFX Records (Skizoo, Romeo, El portal de Jade, Zia, Stravaganzza...), una filial de EMI. Andamos tratando de cerrar fechas para poder presentarlo en el mayor número de lugares posibles, ofrecemos un directo solvente y potente (puedes solicitarnos un dossier al correo somoslosenblanco@hotmail.com ).
Saludos y gracias.
http://www.myspace.com/enblanco


Después de protagonizar una gira de más de treinta fechas con su anterior trabajo («fracaso, etcétera»), y de liderar la presencia de un grupo riojano en la red
(más de 81.000 visitas en su myspace -a fecha 2/2/09-, más de 10.000 descargas de su disco, numerosas reseñas...), enBlanco quieren consolidar su posición de privilegio en el panorama de la música hecha en La Rioja con su segundo trabajo, sin duda el disco más esperado del año para los amantes de la buena música de nuestra Comunidad Autónoma y más allá, ya que la banda ha conseguido trascender las supuestas fronteras que hacen que otras bandas apenas sean conocidas fuera de nuestra tierra, de hecho, enBlanco empiezan a ser una de las bandas destacadas para relevar a los grandes nombres de nuestro rock estatal. Con su segundo disco siguen caminando hacia adelante, con paso firme, facturando rock de una calidad fuera de lo común.

«Nuestra es la noche» es el nombre del nuevo disco de la banda, el título surge de una conversación con el poeta cordobés Joaquín Pérez Azaústre, no será el único escritor que tenga que ver con el trabajo de enBlanco, nombres comolos de Jorge Riechmann, Juvenal, Salvatore Quasimodo, Alan Moore, William Blake… y otros muchos, dejan notar su huella en las cuidadas letras del también poeta y diseñador Enrique Cabezón.

enBlanco ha firmado un contrato con una filial de una conocida multinacional discográfica. ¿Qué ha visto el prestigioso sello en la nueva propuesta de enBlanco? Canciones de rock metal contundente con unas cuidadas letras, trabajo y perseverancia, grandes canciones y sobre todo una autenticidad y coherencia a prueba de bombas. Por si esto fuera poco, diversos colaboradores del ámbito nacional refrendan la propuesta con su presencia en este nuevo CD: Aurora Beltrán (Tahúres Zurdos), Germán (Skunk D.F.), Kutxi Romero (Marea, Kutxi Romero y Ja Ta Ja), Boni y Alfredo (Barricada), Iker (Dikers), Ángel (Tierra Santa), Martín (Bocanada), Rober (Silencio Absoluto) y Odón (El Cuarto Verde) han querido involucrarse en un disco llamado a marcar un antes y un después en la trayectoria de enBlanco.

«Nuestra es la noche» ha sido grabado durante la segunda quincena de enero de 2009 en El Sótano Studios de Artica (Navarra). La producción ha corrido a cargo de la banda y de Iker Piedrafita (Dikers) quien se encuentra mezclando las canciones en estos momentos, contiene nueve canciones, ocho originales y una versión de la banda gallega Los Suaves. Después del excelente trabajo para su anterior disco, parece que este nuevo disco será masterizado de nuevo por Mika Jussila en los estudios Finnvox de Helsinki.

A enBlanco nunca les ha gustado coger atajos, con lento y sopesado paso han ido afianzado la que es, sin ningún género de duda, una de las propuestas musicales más serias y sólidas de la música riojana. El grupo ya venía avisando de lo que se nos venía encima a través de sus maquetas: «demo julio, 2002» (Grabado en PMC Studios Plymouth (UK), «ceniza» (Grabado en los estudios Track 6. 2004), «Llegar al fin de ninguna parte» (Ediciones del 4 de Agosto, 2006. Grabado en GruposRiojanos.com, en 2005), más tres temas nuevos grabados en su propio local que colgaron directamente en su myspace: http://www.myspace.com/enblanco y que acabarían incorporándose, regrabadas en concidiones, en su autoproducido «fracaso, etcétera» (Ediciones de 4 de Agosto, Grabado en los estudios Track 6, masterizado por el prestigioso Mika Jussila en los estudios Finnvox de Helsinki, 2007), el disco contó con diversas colaboraciones: Kutxi (Marea), el Drogas (Barricada), Puskas, Dj Ochoa, Fran (In Limbo), Rodri (Ethos) y más. «fracaso, etcétera» recibió excelentes críticas, destacando sobre todo el equilibrio existente entre las más modernas vertientes del rock metal contemporáneo y la tradición del hard rock estatal, todo ello con un sonido poderoso e internacional y unas letras ricas en matices y trabajadas hasta el detalle. Además, la banda ha incluido canciones en diferentes recopilatorios como: «Rioja Conexión...04» (Two Bascos Records, 2004), «Gracias amigos. Homenaje riojano a The Ramones» (Ediciones del 4 de Agosto, 2006), «IZQ. Música para remover conciencias» (IZQ., 2007), «Bunbury Club III» (Bunbury Club, 2008), «B.S.O. Terror Drag III» (cortometraje de Javier Herce, 2008), «Gota Music II» (Ayuntamiento de Logroño, 2008) y «Maneras de Incordiar. Homenaje a Rosendo Mercado» (Ediciones del 4 de Agosto, 2008). enBlanco se funda en Logroño en el año 2002, pero no es hasta el año 2005 cuando ajusta su formación con un cambio de guitarrista, en la actualidad el grupo está formado
por: Gorka Etxebarria a la guitarra, Héctor Indurain a la batería, Diego Cabezón al bajo y su hermano Enrique (Kb) a la voz. En abril de 2009, el segundo guitarra Miguel González anuncia su deseo de abandonar la banda por motivos personales, en la actualidad enBlanco está buscando sustituto. Todos músicos procedentes de bandas importantes del underground riojano como: Perseverance, Adneyel, Sinergia, Gas Ciudad, Kaskore Band o Más Malos. Kb mantiene una presencia constante desde los años noventa en la vida cultural riojana y un poquito más allá: diseñador y portadista de discos (Fermín Muguruza, Barricada, Marea, Silencio Absoluto, Dikers,
China Latina, Tarangallo, El Cuarto Verde, Puskas...), dibujante de historieta, poeta, editor de fanzines, columnista de opinión… Es uno de los integrantes del proyecto multicultural Ediciones del 4 de Agosto.


29.4.09

Alberto Santamaría presenta en Logroño su libro «Pequeños círculos» (XXXV Premio de Poesía Ciudad de Burgos)

JUEVES 30 DE ABRIL DE 2009 | 19.30 H.

LIBRERÍA ISIDORO OCHOA (HERMANOS MOROY, 1) | LOGROÑO (LA RIOJA)


PRESENTACIÓN EN  LOGROÑO DE «PEQUEÑOS CÍRCULOS»  (XXXV PREMIO DE POESÍA CIUDAD DE BURGOS), DEL POETA CÁNTABRO ALBERTO SANTAMARÍA


Varios son los lugares de este libro. Varios son sus itinerarios. Pequeños círculos (DVD Ediciones, 2009) carece de un tema central o, más bien, su tema son las afueras. Las afueras del lenguaje, las afueras de la identidad, las afueras de la memoria, las afueras de la ciudad… Los personajes transitan por el libro difuminados, desde una escritura concebida como una percepción simultánea de la realidad. En Pequeños círculos todos los sucesos parecen tener cabida. Naves abandonadas, cristales rotos, el amor como un sistema de pérdidas, la memoria como un paisaje industrial, un filósofo que trabaja, bidones, cañerías oxidadas, buscadores incansables de cobre y chatarra, grúas que descansan en domingo… Estos son, entre otros muchos, los caminos por los que este libro se mueve para crear su propio laberinto.


Logroño, 29 de abril de 2009.

Alberto Santamaría (Torrelavega, 1976). Doctor en Filosofía por la Universidad de Salamanca. Es autor de los siguientes libros de poesía: El orden del mundo, El hombre que salió de la tarta y Notas de verano sobre ficciones del invierno. Además Ediciones del 4 de Agosto, en su colección Planeta Clandestino publicó hace dos años el cuaderno Su casa es suya. Ha publicado los ensayos El idilio americano. Ensayos sobre la estética de lo sublime y El poema envenenado. Tentativas sobre estética y poética. Ha editado la poesía ultraísta de José de Ciria y Escalante bajo el título De mi sortija penden todos los merenderos, así como la novela Logaritmo de Antonio Botín Polanco. También ha llevado a cabo una antología y estudio de la poesía de Luis Felipe Vivanco titulada El alma de un oso blanco. En la actualidad dirige la revista Nadadora.

El acto será conducido y presentado por el poeta logroñés Enrique Cabezón García.

Un poema de Alberto Santamaría:

La peluca de las cosas. Lo ignorado

Pero lo ignorado también existe en sus pequeños actos. Se trata
de no volver con las manos vacías, por eso traemos vino
y algo de queso para la cena; miramos el rastrillo
que junto a la puerta tienta nuestros dedos, la barba del cartero
que se espesa casi blanca a la altura de la barbilla; medimos nuestra distancia
hasta el cubo lleno de leche
sobre el que un hongo de humo asciende —niebla
que atrae al alto hocico del invierno—. Nos llevamos el vaso a la boca
que luego volveremos a colocar sobre la mesa
con la marca lechosa del sorbo en su filo. Es algo más
que la aparente variación de un músculo. En los márgenes
siempre hay vida, como ves. ¿Quién guardará entonces nuestro secreto
ahora que hemos perdido los billetes de vuelta?
Nada en este lugar nos es familiar. Ni la luz que exagera
sus límites, ni el timbre metálico del carnicero
que afila sus cuchillos alejado ya de su presa. Nada. (No te preocupes,
estás a salvo,
la ola de secuestros no te afectará a ti que comercias
con pequeñas lagartijas de cobre. Pero ¿quién es toda esta gente
que respira dentro de un enorme signo de interrogación?)

—Oye, preguntas mientras descifras el número exacto de tu asiento,
¿sabríamos vivir en una ciudad tan común como esta?


Se ha dicho de «Pequeños círculos»:


Pequeños círculos, poesía que peina 'la peluca de las cosas': sobre cómo una reunión de imperfección desemboca en la existencia ideal.
El recuerdo del «sonido gaseoso» del cuerpo de una vecina suicida estampándose contra la acera se amplifica, años después y «en la única mesa libre del restaurante», al coincidir en el oído con el «sonido seco y doloroso como una botella de champán barato al ser abierta». Alberto Santamaría (Torrelavega, 1976) ata cabos en un poemario de riesgo que combina la reflexión metafísica con la expresión posmoderna, atiende a los deseos de Rimbaud y es «absolutamente moderno».
Creador ante todo, pero también filósofo, ensayista, editor literario y coordinador de la revista Nadadora —sí, por Family—, Santamaría combina citas de Hellacopters y Lou Reed con referencias de Luis Felipe Vivanco, José Hierro y Samuel Beckett. Una mezcla explosiva, en apariencia, que nos refresca igual que un cóctel en el chiringuito: si todos estos elementos se han incorporado a nuestra rutina, ¿por qué no plasmar todos sus ecos en los poemas?

Un bodegón de fruta que se pudre
Sin prejuicios, sin plantillas, hablábamos de pensamiento, y Alberto Santamaría —ganador con este trabajo del Premio Ciudad de Burgos, que ya había distinguido a autores tan distintos a todos y entre sí como Jordi Doce, Marcos Canteli o Agustín Fernández Mallo— arma en Pequeños círculos un poemario sobre lo excéntrico. «Varios son los lugares de este libro», nos indica la nota de contraportada, que «carece de un tema central o, más bien, su tema son las afueras».
Santamaría se ocupa de aquello que, por mínimo o secundario, nos pasa desapercibido: añade el subtítulo (La tristeza fragmentada de un actor de teletienda) al poema Contarlo es fácil, una naturaleza muerta sobre el fracaso, casi bodegón de fruta que se pudre; se detiene en la visión del espejo de un hotel, y la certeza de que nos aseguramos de su existencia porque nosotros vivimos, y estamos, y lo vemos, y entonces «donde hay espejos es inevitable la vida»; o, de nuevo las conexiones, «el café asciende por el filtro haciendo un ruido similar al del fin del mundo».
Pequeños círculos nos intuye un apocalipsis feliz, «Just a perfect day / Drink sangria in the park», se cierra el poemario. «Si no entiendes algo, puedes hacer que signifique / cualquier cosa», invita el autor, un raro entre sus coetáneos, un poeta que no se parece a nadie, y cuya afinidad electiva más cercana pudiera ser Antonio Luque; y es que el poema Me gustaría conocer cartas íntimas de Falla es puro Sr. Chinarro.
Mientras nos despierta el sonido de las trompetas de Jericó, pensamos con Alberto Santamaría. Profundidad de campo unas veces con carga narrativa, otras con verso quebrado, pero una poesía que en todo momento tiene los dos pies en la arena: «Deberías haberme visto leyendo a Marx / cuando agosto / divide a los hombres en toallas / y huellas / y las mujeres agotan su calor / en el tierno / infierno / de una naranja». (Elena Medel, en Calle 20)

Pequeños círculos es un libro sin tema. Es decir, más bien su tema es que la poesía, al igual que la realidad, carece de él. Así, como los rizomas de Deleuze, se suceden amor, anécdotas mínimas, homenajes literarios  y largos poemas sobre un paisaje urbano. Se trata de poner orden al caos a través de la emoción poética.
Pequeños círculos dibuja una pequeña geografía tanto íntima como cósmica, rota y desolada. Finales y principios se confunden en el propio ir haciéndose de la voz en marcha. Se trata de poemas guiados por el deseo, que retratan la vida más allá de su confusa linealidad. Una vuelta de tuerca que se suma a la trayectoria de Santamaría.
(Ana Gorría, Público, 7 de marzo de 2009)

Poemas del extrarradio

Con «Pequeños círculos», Alberto Santamaría (Torrelavega, 1976) avanza en la dirección anunciada en sus anteriores entregas poéticas –«El hombre que salió de la tarta» y «Notas de verano sobre ficciones del invierno»–, al tiempo que ensaya nuevas líneas de fuga. «Pequeños círculos» es un libro concebido desde el mismo paisaje que describe, y en el que la experiencia visual del sujeto se encarna en la realidad representada. Así lo indica el autor en la «Nota final»: «Este libro fue escrito frente a una fábrica, una enorme acería a las afueras de una pequeña ciudad del norte. Esa mole ennegrecida, de metal y piedra, ha sido mi paisaje privado mientras escribía; lo que latía, como un dinosaurio, al otro lado de la ventana». Su indagación estética, sin embargo, va más allá de la imagen múltiple postulada por el Creacionismo para cristalizar en una percepción simultánea –y simultaneísta–del mundo, donde la periferia de la mirada es tan importante como el centro de la contemplación. «Pequeños círculos» se estructura a partir de símbolos reiterados que alcanzan la categoría de emblemas subjetivos o accidentes geográficos en la cartografía particular del personaje. La atención a los objetos, depositarios de lo fugaz, se extiende en este caso al territorio del extrarradio industrial, que permite una reactivación del tópico de las ruinas. Los cristales rotos, las montañas de hojalata o los «colchones con demasiadas historias» se acumulan en los versos hasta proporcionar una imagen invertida de la realidad, según se expresa en «La magia II»: «Este panorama cero parecía contener / ruinas al revés». La organización del libro en círculos concéntricos favorece la aparición de otros ejes temáticos que se superponen al anterior. Algunos poemas recrean estampas de tedio cotidiano, añaden retazos al autorretrato fragmentario o sugieren en unas pocas pinceladas un escenario, una trama o un relato. En este ámbito destacan la contemplación especular de

«Anécdota del hotel» y la lección sobre la «vanitas» de «Anécdota barroca». Por su parte, otras composiciones incorporan a un personaje externo, el filósofo, que anota las mutaciones del paisaje y toma apuntes para un «ensayo sobre la belleza pasajera». Este tratado sobre la fugacidad recurre, de manera sistemática, a la ironía y a la intertextualidad. La primera resulta visible en la habitual ruptura de las expectativas, así como en determinados títulos: «Los Castrati han vuelto para hacer de las suyas» o «Contarlo es fácil (La tristeza fragmentada de un actor de teletienda)». La segunda ofrece una reinterpretación, en clave cultural, de las conexiones entre el yo y el mundo. Las citas de Jonathan Franzen, Luis Felipe Vivanco o Carlos Martínez Rivas diseñan un complejo mosaico referencial. Santamaría concibe el entramado textual como un «teatro de operaciones» en el que experimentar con las posibilidades representativas del lenguaje, las formas de la narración y la prosodia del discurso, que se adensa hasta los límites de la prosa o se disgrega en una disposición estrófica atomizada. Ejemplo de este planteamiento son metapoemas como «La cena (En el poema)», que compara los útiles del pintor y del escritor; «Grietas», que reconoce las fisuras de sentido que interrumpen la lectura lineal, o «Diario», que elabora una teoría de la relatividad del significado. En suma, «Pequeños círculos» desplaza el foco de atención hacia aquellas parcelas desatendidas de la realidad. El intento de suturar la brecha entre lo imaginario y lo existente requiere una subversión de los patrones tradicionales de lectura. Ante la imposibilidad de dar cuenta del universo, Santamaría opta por insinuarlo, porque «quizá explicar / sea el verbo / menos útil / de nuestra lengua». He aquí, por tanto, un libro exigente, pero que no defraudará a quienes sientan la tentación de levantar «la peluca de las cosas». Tras ese gesto se oculta una nueva definición de lo sublime. (Luis Bagué Quílez, suplemento "Arte y Letras" del diario alicantino INFORMACIÓN, 26 de marzo, 2009)



22.4.09

La poesía en La Rioja en el contexto de la poesía contemporánea española

JUEVES 23 DE ABRIL DE 2009 | DÍA DEL LIBRO

SALÓN DE ACTOS DEL CENTRO CULTURAL IBERCAJA | LOGROÑO (LA RIOJA)


JAIME SILES APADRINA LA EDICIÓN DE LA ANTOLOGÍA QUE RECOGE LA VOZ DE LOS POETAS MÁS DESTACADOS DE LA POESÍA ESCRITA HOY EN LA RIOJA


Cabría recordar que los poetas antologados, además de por su calidad  son también el grupo responsable de uno de los motores culturales de esta tierra: la activa Asociación Cultural Planeta Clandestino y su sello literario y musical Ediciones del 4 de Agosto, responsables del festival Agosto Clandestino y de la edición de más de la ciento treinta libros.


Logroño, 22 de abril de 2009.

Este jueves se celebrará el acto que ha de reunir a los amantes de la mejor y más alta poesía, el 23 de abril, Día del Libro, en el Salón de Actos del Centro Cultural Ibercaja (Portales, 48). Un acto que viene a confirmar el extraordinario momento del género escrito en La Rioja. Organizado por el Aula de Cultura del Diario La Rioja, los poetas incluidos en la antología se darán cita, acompañados por el poeta y crítico literario Jaime Siles, para contarnos la gestación de una obra que nace con vocación de referente. Su charla abrirá un acto compartido con algunas de las voces más destacadas de la poesía actual en La Rioja: Antonio Alfaro Sánchez, Carmen Beltrán Falces, Enrique Cabezón García, José Luis Pérez Pastor, Sonia San Román Olmos, Íñigo San Sebastián Barja y Odón Serón Zabala, con ocasión de la publicación de "Planetario. Siete poetas desde el Planeta Clandestino" por esta misma editorial. La antología también puede adquirirse con el cuaderno de actividaes y ejercicios dirigido a estudiantes "Música de las esferas", obra de José Luis Pérez Pastor, Aurora Martínez Ezquerro y Carmen Beltrán Falces, que permite conocer los secretos del oficio de los autores recogidos en "Planetario".

«Los versos enuncian siempre lo que ha de llegar, la evocación deja de ser poética por unos instantes convirtiéndose en proverbial en ocasiones, en una premonición en otras, donde conviven el escepticismo y la expiación con los sentimientos apocalípticos más profundos que puede albergar el alma humana. La poesía para algunas cosas, para casi todas, es como la vida. A veces mejor y otras peor, un poema puede ser bueno un día y horrible el otro y la cuestión se complica si añadimos que esta percepción no es solo la del escritor, pues en este universo conviven poetas, lectores, libreros, críticos y estudiosos (aunque lo de decir que conviven no deja de ser una inocente forma de entender las cosas). La poesía, como dice la cita que introduce este texto, es un sueño hecho realidad, una imagen que la mente genera bien desde la ficción bien desde una percepción de un hecho real; la mente la modifica y la modela, la ficciona (pues la poesía siempre es ficción, nunca podrá no serlo), la arrebata de las fauces del sueño y la empuja al papel en blanco que antes se creía infranqueable. La poesía es como la vida, hace posibles cosas que pertenecen a esferas que no alcanzamos a entender y así, de la nada, surgen proyectos y poetas, libros y más libros, y en la conjunción de todo esto un grupo de activistas deciden ponerse el mundo por montera y lanzarse no sólo a escribir sino también a editar sus textos y los de los demás. Porque la vida también es eso, al igual que la poesía, cerrar los ojos y creer en lo que los demás cuentan como imposible, hacer del reto una forma de vida, de la supervivencia del sueño una bandera, una ideología. En La Rioja hay más de una religión, en todos los sitios las hay, pero allí además de creer en la salvación del alma humana y en la condenación eterna creen en la edición y en el 4 de Agosto.
No es el lugar más oportuno para hacer una descripción pormenorizada de las actividades que llevan a cabo desde Ediciones del 4 de Agosto (la editorial o alguno de sus miembros), pero sí es necesario advertir a aquel que se encuentre por primera vez ante este fenómeno literario que esas actividades tocan todos los puntos de la cultura literaria, es decir: edición (de fanzines y de los libros de las diferentes colecciones de la editorial), organización de eventos, activismo literario y unas cuantas cosas más que iremos desgranando conforme aparezcan en este texto sus protagonistas. Desde el año 1995 la Asociación Cultural sin ánimo de lucro Planeta Clandestino ha ido configurando toda una red humana y de infraestructuras que les ha permitido hacer de todo esto una realidad, convirtiéndose en la primera fuente de actividad cultural en La Rioja y en uno de los primeros colectivos culturales (literarios) de España.
Algo que sí debe señalarse antes de introducirnos en el "universo planetario" es el hecho de que el concepto colectivo pueda ser analizado como una suma de las aportaciones individuales o bien como un núcleo (motor) desde el que los individuos den rienda suelta a su creatividad. Si se me permite un símil futbolístico, todos los poetas ocupan su lugar o demarcación haciendo así más completa la dimensión del propio colectivo, algo que se desdeña a priori por lo que la poesía tiene de acto individual pero que, en realidad, resulta complementario ya que todo se vertebra desde un único proyecto que presenta, eso sí, diferentes ramificaciones y apuestas de todo tipo.

Pero, adentrándonos ya en el libro que tenemos delante, son muchos los matices que deben tenerse en cuenta a la hora de acercarse a una antología como esta o, en realidad, quizá todo eso sea posterior a la lectura del libro y sea mucho más higiénico acercarse a la misma libre de prejuicios, sin buscar una justificación para su edición o la siempre polémica decisión de quién entra o no en uno de estos libros colectivos. Ni qué decir tiene que toda antología que crezca con la vitola de aglutinar a una determinada generación en crecimiento, como esta, está en una evidente posición desfavorable ante la posibilidad del nacimiento de autores que irrumpan en la escena poética de forma repentina y no hayan sido catalogados o bien aquellos que no pertenezcan al círculo de quien sea el encargado de hacer la selección. Pero esta no es una antología que permita estas posibilidades pues se trata de un libro de grupo, una fotografía poética que muestra a siete poetas jóvenes que comparten una serie de principios y que cuentan con un elemento común fundamental: el mismo espacio, Logroño. Como digo el libro recoge una muestra de la poesía de estos siete estupendos poetas que deja la cuestión de su edad y de su espacio compartido en meras anécdotas anexas a la verdadera y única razón de su presencia aquí, su poesía. Es común en los últimos tiempos confundir las etiquetas y sus usos (aunque esta es una cuestión que seguramente debe ser tratada en un estudio estrictamente teórico) pero es preciso aquí resaltar que la poesía cada vez que se delimita de algún modo se limita, es decir, hace menor su marco de referencia y por lo tanto disminuye el sentido de la misma, porque la poesía es poesía sea cual sea la edad de quien la escriba y es poesía sea cual sea su lugar de origen. La poesía no es joven ni vieja, es poesía, y el hecho de que los autores que aquí aparecen sean jóvenes no hace otra cosa que servir al lector para entender algunos de sus referentes o la manera de entender el mundo de los mismos, pero nunca su poesía podrá estar al servicio de su edad. No hace menos importantes los errores que se puedan apreciar en la poesía de estos autores el hecho de que sean jóvenes, la poesía sigue siendo el campo de expresión luego no admitirá este tipo de catalogación, quizá sí nos permita enunciar que se trata de un libro colectivo de poesía en la que los autores son todos jóvenes, a manera de enunciación generacional (que lo es, probablemente la más importante que ha nacido en La Rioja en mucho tiempo, aunque para ahondar más en esta cuestión existe un monográfico sobre "Literatura Joven en La Rioja" con la participación de diferentes estudiosos en el número 8 de Portales, Revista Literaria, Ayuntamiento de Logroño, 2007) pero nunca vinculada a la naturaleza propia de los textos. La poesía joven no existe, existe la buena y la no tan buena poesía (la mala, por desgracia, se extiende a pasos agigantados), existen los autores jóvenes y viejos y menos jóvenes y menos viejos que hacen poesía, y si esta cuestión modifica, como digo, en algo el resultado final debe tratarse siempre como un elemento periférico y no como un aspecto fundamental en la creación poética. El autor joven que publica un libro "compite" (o desea hacerlo) en igualdad de condiciones con el resto de autores en las librerías del país y, por lo tanto, su edad no debe ser determinante en dicha competencia (terribles palabras estas, pero no podemos ponernos una venda en los ojos al pensar que los libros no compiten entre sí en las librerías, en las listas de ventas y, finalmente, en las cada vez más reducidas bibliotecas personales marcadas por la ausencia de espacio en los cada vez más diminutos domicilios). No obstante el peso generacional que arrastra el libro sí debe tenerse en cuenta pues no es habitual esta ebullición poética aunque en los últimos tiempos sí hayan aparecido colectivos que escriben, editan y promueven encuentros literarios más o menos acertados, eso sí.
Este bloque generacional podría resumirse en los siguientes nombres: Antonio Alfaro, Carmen Beltrán, Enrique Cabezón, José Luis Pérez Pastor, Sonia San Román, Iñigo San Sebastián, Odón Serón (los siete poetas presentes en esta antología), Lucas Rodríguez Luis (acaso el más importante de los poetas que han quedado fuera de la misma; su ausencia se justifica desde el hecho de que lleva bastantes años residiendo en Madrid y participando en proyectos que allí se desarrollan o realizando los suyos como el caso de la editorial que ha creado, denominada Libros del Satélite. Además es autor de los poemarios Samsara, editado, precisamente, por Ediciones del 4 de Agosto, Narciso en Sodoma, en la zaragozana Eclipsados, la plaquette Casi sin ganas en Ediciones del 4 de Agosto de nuevo y Sueños de síntesis en la editorial canaria Ediciones del Baile del Sol), Iván Mendoza, Nerea Ferrez (una de las últimas voces en aparecer; nacida en 1988, ya ha aparecido en una antología editada en Zaragoza de autoras jóvenes inéditas, titulada Parque de atracciones y editada por Libros del imperdible y Milyunaediciones en 2008), José Ignacio Hurtado, Óscar Garrido, Mireia Alonso y otros autores que han hecho su aparición a través de las actividades promovidas por la "gente" de 4 de agosto como el festival "agosto clandestino", las reuniones del Aula Literaria, etc. (y algunas presencias fundamentales que han permitido que esto se lleve a cabo, como la de Piedad Valverde, una de las técnicas del Área de Juventud del Ayuntamiento de Logroño).
Si hablamos de las influencias poéticas del grupo no nos queda más remedio que enumerar casi en su totalidad la nómina de autores foráneos (no riojanos) que ha publicado la Editorial 4 de Agosto en sus "cuadernitos" de la colección Planeta Clandestino. Entre ellos destacan las voces siempre poderosas y que dejan huella de Eva Vaz (que ha influenciado mucho a las representantes femeninas que aparecen en esta antología), David Pielfort (que desde el humor alcanza parámetros poéticos nada desdeñables), Pablo Casares (y su cotidianidad poetizada), Enrique Falcón (que publicó El amor, la ira, toda una poética llena de matices y aristas que ponen en tela de juicio algunos comportamientos en los círculos literarios), Sergi Puertas, Antonio Orihuela, Luis Antonio de Villena, Vicente Muñoz Álvarez, Chusé Raúl Usón, Isabel Bono, Luis Felipe Comendador, Elena Medel, Roger Wolfe, José Luis Puerto, y una lista que se completa y se hace casi interminable (y que crece cada día por los libros que acaban de llegar y por los que llegarán). Sería absurdo tratar de encontrar en qué momento de sus poemas existe esta o esa influencia, un verso modificado o un homenaje más o menos velado, pero sí resulta interesante darle valor a la presencia de estos autores entre las lecturas habituales de los jóvenes poetas riojanos. Gracias a 4 de Agosto, al Aula Literaria y a otras actividades que han generado, han conocido y compartido momentos con todos estos autores, los han leído y, finalmente, han filtrado sus poéticas hasta hacerlas suyas, de alguna manera. Los jóvenes poetas riojanos han conocido a sus poetas de cabecera y han entrado en ellos como pocos autores jóvenes saben hacerlo, y aunque este hecho no condiciona, o no debe hacerlo, en nada la creación posterior sí nos permite entender algunas posturas poéticas, algunas elecciones estéticas y algunos prestamos que el lector avezado disfrutará al descubrirlos.
La poesía es como la vida, decíamos, y la convivencia enriquece».

Fragmento de El sueño después del sueño: La poesía en el Planeta Clandestino de Ignacio Escuín Borao, prólogo de Planetario, siete poetas desde el Planeta Clandestino (Ediciones del 4 de Agosto, 2008)

Jaime Siles. Catedrático Honorario de la Universidad de Viena, ha impartido clases en las universidades de Graz, Salzburg, Madison-Wisconsin, Bérgamo, Berna y St. Gallen. Actualmente es Catedrático de Filología Latina de la Universidad de Valencia. Poeta prolífico y crítico literario, ha obtenido entre otros el Premio Ocnos, el Premio de la Crítica y el Premio Internacional Loewe de Poesía.
http://es.wikipedia.org/wiki/Jaime_Siles